En el Real Madrid gustó mucho que Álvaro Arbeloa fuese fiel a sus principios, apostando por una cantera a la que conoce a la perfección y a la que ha defendido siempre que ha tenido la oportunidad en rueda de prensa. El entrenador del Real Madrid puso de titular en Mestalla a David Jiménez para que ocupara el lateral derecho. Sí, en el banquillo tenía a Trent Alexander-Arnold y a Dani Carvajal, pero el salmantino fue fiel a su idea, fue valiente y escuchó los consejos de la entidad madridista, apostando por un jugador del Castilla que demostró que estaba preparado.
Arbeloa fue valiente, siendo consciente de que la situación no era para nada sencilla. Primero, porque apostó por David Jiménez en un estadio de esos complicados, donde el Real Madrid suele sufrir. Mestalla no es una plaza sencilla para ningún jugador madridista y un canterano lo puede pagar, pero, como pasó con Nacho Fernández el 23 de abril de 2011 con Mourinho como entrenador del primer equipo, esta vez Arbeloa le dio la oportunidad a un canterano en ese mismo escenario.
En el club se celebró esta valentía del entrenador del Real Madrid, puesto que es lo que se demanda en Valdebebas. Y es que, por primera vez en mucho tiempo en el primer equipo madridista, cada jugador formó en su posición. Los blancos saltaron a Mestalla con cuatro defensas, cuatro centrocampistas y dos delanteros. Cada uno en su sitio y el resultado fue ver a un equipo equilibrado, al que le falta todavía mucha brillantez en su juego, pero que solo concedió una oportunidad de gol a su rival.

El Real Madrid ratifica a Arbeloa con David
En el Real Madrid celebraron la apuesta por David Jiménez, por mucho que esta fuera arriesgada. Más si cabe al ver el rendimiento de un jugador que se estrenaba como titular en Liga, dejando claro que se puede contar con él cuando sea necesario. Su partido fue más que notable y podría haber sido sobresaliente si hubiese estado un poco más atinado en la oportunidad de gol que tuvo y que le paró el portero rival.
Y es que el madrileño firmó un muy buen partido en general, especialmente en ataque. Fue preciso con el balón, se incorporó bien al ataque y generó peligro por la derecha, incluyendo una ocasión clara y una asistencia que pudo acabar en gol. En la segunda parte mantuvo un nivel alto, con seguridad y buenas asociaciones, dejando una actuación sólida que lo reafirma como una opción fiable en el lateral derecho antes de ser sustituido. En definitiva, en Mestalla jugó un canterano y se marchó un futbolista del primer equipo.